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Parroquia San  Juan Evangelista

La XIII Semana Arciprestal de Gamonal en "burgosfe"

Esta tarde, a las 8 en las 13 parroquias del Arciprestazgo de Gamonal se daba el "pistoletazo" de salida para la XIII SEMANA ARCIPRESTAL DE GAMONAL, con el lema: "CREER ES COMPROMETERSE". En las parroquias del Arciprestazgo se ha visionado el DVD "por la fe", al que ha seguido un diálogo en torno al compromiso del creyente y la presentación de los diversos "talleres" que se desarrollarán el miércoles en las parroquias de Fátima, San Pablo y La Inmaculada. La página diocesana inaugurada con motivo del año de la fe, ya se hace eco de este evento. Lo puedes encontrar en el siguiente enlace: link 

 

Burgos Fe

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JESÚS AYALA CARCEDO 04/05/2013 21:16

PRIMERAS COMUNIIONES DE HIJOS DE PADRES SEPARADOS QUE NO LAS HAN AUTORIZADO AMBOS PADRES

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA



( Carta abierta para conocimiento de distintos estamentos eclesiales y otros)



Asunto: EL BAUTISMO, LA CONFESIÓN, LA PRIMERA COMUNIÓN, LA CONFIRMACIÓN Y LA ENSEÑANZA DE LA RELIGIÓN CATÓLICA A LOS NIÑOS DE LOS PADRES DE FAMILIA SEPARADOS/DIVORCIADOS.





Burgos, 5 de abril de 2.013





Estimados componentes de la CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA y de la religión católica:



Es desde el respeto y la estima que me dirijo a Uds., no con ánimo de guerra, sino para buscar su comprensión y su ayuda para todas las familias que están pasando por las difíciles situaciones que
originan las separaciones y divorcios en el estado español.



El problema existe, pero, sin embargo, salvo mejor información, no se ve una postura pública, por parte del clero y máximos responsables de la IGLESIA CATÓLICA, hacia todos los cientos de miles de
personas que estamos inmersos en este problema.



Por supuesto, la IGLESIA CATÓLICA tiene una postura clara y rotunda hacia el MATRIMONIO y la FAMILIA, totalmente respetable. Uno de cuyos principios es su duración. Y no se trata, en estos
momentos, de manifestar mis sentimientos o creencias.



Desgraciadamente, en muchos casos, incluso para personas con firmes principios religiosos, basados en el seguimiento de las enseñanzas de la IGLESIA CATÓLICA, la separación y el divorcio son
impuestos con el duro camino de la justicia civil, en que la caridad, el respeto, la reflexión y la calma brillan por su ausencia. Sobran denuncias y pleitos. El interés de los niños no es
respetado.



Sentimientos, problemas sociales, y políticas de género, notoriamente, normalmente, “imponen” un camino de pasión a todos, en que se nos obliga a enfrentarnos, muchas veces por problemas ajenos a
los padres, como puedan ser paro, empleos precarios, problemas de vivienda, discrepancia en la educación de los hijos, etc.



No es descubrir ningún secreto que ahora hay agrupaciones familiares, por llamarlo de alguna manera, en que “conviven” hijos de varios padres y madres, hermanos, medio hermanos, nuevas relaciones o
parejas del padre o madre, niños que no tienen relación familiar entre ellos, etc.



No es momento de juzgar este “nuevo mundo” y sus problemas.



Sin apartarnos de la justicia civil, un hecho muy preocupante se mostraba en la LEY 15/2005, de 8 de julio, por la que se modifican el Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil en materia de
separación y divorcio, y su exposición de motivos:



“En el antiguo modelo de la separación-sanción, la culpabilidad del cónyuge justificaba que éste quedase alejado de la prole. Al amparo de la Ley 30/1981, de 7 de julio, de modo objetivamente
incomprensible, se ha desarrollado una práctica coherente con el modelo pretérito, que materialmente ha impedido en muchos casos que, tras la separación o el divorcio, los hijos continúen teniendo
una relación fluida con ambos progenitores. La consecuencia de esta práctica ha sido que los hijos sufran innecesariamente un perjuicio que puede evitarse.”



Se evita juzgar, pero ésa es una realidad que debemos aceptar todos. Sin embargo, legalmente la responsabilidad de ambos padres, respecto a sus hijos comunes, sigue.



No es raro, sino muy normal, incluso en personas de alto nivel intelectual, que ambos padres no tengan contactos regulares para tratar, conjuntamente, de todo lo que pueda ser bueno para sus hijos.
Éste no es un mundo perfecto, y como tal debemos aceptarlo, pero con la voluntad de mejorar tanta imperfección, tanto mal y tanta necesidad.



El camino es difícil, y la tarea ardua. Como se indica al principio, es desde el respeto y la estima que se expone el tema religioso, y las responsabilidades y derechos de ambos padres, ante la
principal religión del estado español, la RELIGIÓN CATÓLICA.



Aunque los padres no sean católicos practicantes, por cultura, costumbre, creencias firmes, los hijos de padres separados/divorciados reciben enseñanza religiosa católica, y diversos sacramentos:
bautismo, penitencia, comunión, confirmación……



A partir de cierta edad, y con conocimiento de causa, aún antes de tener su mayoría de edad, o emancipación legal, la religión es un derecho personal de nuestros hijos, totalmente respetable, como
un derecho humano, en que la opinión de los padres pudiera ser contestada, respetando otros criterios.



Sin embargo, hasta ciertas edades, la posible educación religiosa, o el acceso a ceremonias religiosas o el recibir distintos sacramentos está bajo el control de los padres. Criterio que se rogaría
respetara, aunque no fuera compartido.



Se insiste, desde el respeto y la estima, se les indica que en esas edades en que los hijos están bajo la responsabilidad de los padres no es difícil que entre ambos padres no haya contacto alguno,
y los temas, en materia religiosa, sean dirigidos sólo por uno de los padres, muy a menudo en el desconocimiento del otro padre. Por supuesto, hay casos de padres que no tienen la guarda y custodia
y que se desatienden de muchos temas educativos de sus hijos. No es el momento de argumentar o reflexionar, o manejar estadísticas reales, si fuera posible, de esta posible circunstancia.



Pero el problema está ahí. Un caso más hemos conocido. Un padre se entera de que su hijo va a recibir el sacramento de la comunión el próximo mes de mayo, en Burgos.



Independientemente de los posibles sentimientos religiosos de ambos padres, por poco, se ha evitado un grave conflicto entre dos padres, con poca o ninguna comunicación entre ellos en relación con
su hijo en común.



No es ningún secreto para nadie que en poblaciones no muy grandes, como es Burgos, es un hábito social, además de religioso, que los niños hagan la Primera Comunión. Y para los niños pudiera ser un
trauma el no recibir la Primera Comunión, quizá por la fiesta y regalos que suele acompañar ese acontecimiento, independientemente de los posibles sentimientos religiosos que pudieran tener los
niños.



No es con ánimo de guerra, sino desde la estima, independientemente de mis sentimientos religiosos, y desde un profundo respeto, el indicarles que se está dando catequesis a niños sin que lo sepan
sus dos padres, ambos, sin que lo hayan autorizado, ambos, los dos.



Lo mismo para la enseñanza religiosa, para recibir sacramentos.



No se trata con este escrito de exigirles autorizaciones judiciales en que un juez civil autorice expresamente la enseñanza religiosa, la catequesis, o la recepción de sacramentos a niños de hasta
diez años, por ejemplo, cuando uno de los dos padres se oponga a todo eso, sea cual fuera la causa o argumentos.



Sin embargo, este escrito no hace ningún mal indicándoles que niños bajo la responsabilidad de dos padres que no se hablan, que tienen ideas diferentes respecto a sus hijos comunes, no están
autorizando, ambos, algo tan importante como puede ser la educación del sentimiento religioso, y su práctica, en edades en que nuestros hijos no tienen una capacidad y madurez personal para elegir
sus orientaciones religiosas, o ideologías.



Es un tema doloroso que se pudieran poner problemas a la transmisión de la fe, como se estima es en estos casos, pero el problema que se les expone es que se puede estar “imponiendo” sin que los
primeros responsables de esos niños, los padres, lo compartan plenamente. LOS DOS, como es su derecho. Y SU RESPONSABILIDAD.



Estima y respeto, por esta parte se da, caridad y ayuda por parte suya es lo que se pide.



En efecto, Uds. están dando enseñanzas o administrando sacramentos a hijos de padres que no se hablan, que no reflexionan sobre lo que es mejor para esos niños, sobre todo en sus primeras edades.
Quizá con denuncias en los juzgados.



Si se pretende el dar normas de vida y una fe, comprensión, caridad, esfuerzo, respeto, etc., mal pueden desarrollarse en un ambiente hostil entre padres, en un ambiente de denuncias, de pleitos,
de odio. ¿ Por qué negarlo ?.



Mala tierra, mal caldo de cultivo es el que tienen esos niños, en que las enseñanzas de la IGLESIA CATÓLICA no las ven en sus padres, en su vida ordinaria.



No nos engañemos nadie, si queremos hacer religión de estadística, en que contamos los bautizos y con ello mostramos la importancia al mundo, lo que se está haciendo actualmente, no ver el
problema, y lo que no se ve no existe, es el buen camino.



El padre, o los padres que dejan a sus hijos a la IGLESIA CATÓLICA delegan su responsabilidad religiosa si ése es el caso. En todo o en parte.



¿ Cuál es el objeto de este escrito, abierto a muchas conciencias ?.



Primeramente, indicar el problema: niños están recibiendo enseñanza religiosa, catequesis o recibiend